Al ver como sacaba su libreta, me acorde de que debia pasarme por Starples. Todas mis libretas estaban llenas a reventar. En consecuencia, ...
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En consecuencia, tenía que escribirme la información relevante en la mano, y a veces la borraba sin querer.
- Se llama Jason Barber. Es abogado del bufete...
- Sussman, Ellery y Barber- dijo Sussman al mismo tiempo que el tío Nico.
- Eres abogado?- le pregunte a Patrick.
- Pues claro. Y esta es mi compañera, Elizabeth Ellery.
- Hola, Elizabeth- dije mientras extendia el brazo para estrecharle la mano.
Garret se pellizco el puente de la nariz.
- Señorita Esposito, Patrick me ha dicho que podia vernos- comento ella.
- Si.
- Como...?
- Es una larga historia. Pero primero- dije para interrumpir la oleada de preguntas-, aclaremos un par de cosas: los treis sois compañeros en el mismo bufete, y los tres moristeis anoche, es asi?
- Quien mas murio anoche?- inquirio el tio Nico mientras tomaba anotaciones en su libreta.
- Los tres fuimos asesinados anoche- corrigio Sussman-. Todos sufrimos una perforacion doble en la cabeza provocada por una nueve milimetros.
Elizabeth lo miro con sus dos perfectas cejas enarcadas.
- Perforacion doble?
Sussman sonrio con timidez e intento darle una patadilla a la hierba que tenia junto a los pies.
- Oi lo que decian los polis.
- Solo tengo dos homicidios.
Levante la vista para mirar al tio Nico.
- Solo tienes dos homicidios de anoche? Pues hubo tres.
Benja permanecio en silencio. Seguramente se estaria preguntando que estaba tramando, como podia saber algo asi si no era posible que viera a los muertos y, por lo tanto, no era posible que los muertos me dijeran que estaban muertos. Para el, todo aquello era una ridiculez. El tio Nico repaso su libreta.
- Tenemos a Patrick Sussman, que fue hallado al lado de su casa en la zona de Palermo, y a ese tipo el tal Jason Barber.
- Vale, aqui con nosotros estan Patrick Sussman... Tercero- dije antes de mirar a Sussman con una sonrisa-, y Jason Barber. Aunque este ultimo se encuentra en fase de negacion.- Eche un vistazo al forense, que en aquellos momentos cerraba la cremallera de la bolsa para cadaveres.
- Socorro!- grito Barber, que se retorcia como un loco-. No puedo respirar!
- Ay, por el amor de Dios...- suspire en voz alta-. Quieres levantarte de una vez?
- Y?- quiso saber el tio Nico.
- Elizabeth Ellery tambien fue asesinada- dije, aunque no me gusto tener que hacerlo mientras ella estaba de pie a mi lado. Me parecio de mala educacion.
Benja me miraba ya con abierta hostilidad. La ira es una respuesta comun cuando la gente se enfrenta a cosas que le resulta imposible creer. Pero a Benja le toco joderse y aguantarse. Una pena.
- Elizabeth Ellery? No tenemos ninguna Elizabeth Ellery. La abogada miraba con atencion a Benja.
- Este parece un poco cabreado.
Asenti con la cabeza.
- No cree que pueda veros, chicos. Le fastidia que hable con vosotros.
- Es una lastima.- Inclino la cabeza para estudiar su espalda-. Esta de muy buen ver.
Me me reí por lo bajo, y jamás chocamos los cinco de forma discreta, lo que hizo que Benja se sintiera aún más incómodo.
- Sí. Iba a visitar a mi hermana cómo se vive cerca de los estudios de la pampa. Llevaba un regalo para mi sobrino. Me perdí su fiesta de cumpleaños- dijo con tristeza, como si en aquel momento se hubiera dado cuenta de que se perdería también todas las demás-. Oye a los chicos jugando en el patio de atrás y decidí entrar a hurtadillas per sorprenderlos. Eso es lo último que recuerdo.
- Entonces tú tampoco viste quién te disparo?
- No lo recuerdo.
- Utilizó un silenciador- dijo Sussman-. El disparo sonó extraño, amortiguado, como una especie de portazo.
- El si no utilizó un silenciador- le comuniqué al tío Nico-. Ninguno de estos vio quién lo hizo. Dónde está tu cadáver exactamente?- le pregunté a Elizabeth. Pepe le repetí la dirección al tío Nico mientras ella me la decía-. Está en el camino que da al patio de atrás de la casa. Hay un montón de arbustos, lo cual explica porque nadie la ha encontrado.
- Qué aspecto tiene?- quiso saber el tío Nico.
- Mmm... mujer blanca, de alrededor de un metro y setenta y ocho centímetros de estatura- aventuré después de restar los 10 centímetros de tacón.
- Oye, eres muy buena- dijo ella. Sonreí a modo de agradecimiento
- Pelo rubio, ojos azules y una pequeña marca de nacimiento en la sien derecha.
Elizabeth frotó la sien con un gesto cohibido.
- Creo que esto es sangre.
- Ay, lo siento. Los colores son a veces algo borroso.- Señalé la libreta del tío Nico-. Plátano de la marca de nacimiento.- En aquel momento lo miré a los ojos-. Seguro que será la única muerta por allí ataviada con un traje rojo de diseño y zapatos con tacón de aguja.
Benja estuvo a punto de gruñirme.
- Sube a mi auto- ordenó con los dientes apretados-, vete a la muerta contigo.- La últimas frase rezumaba sarcasmo.
Me volví hacia el tío Nico.
- Vas a dejar que me ha le de esa manera?- El tío Nico se encogió de hombros.
- Tiene un historial de arrestos impresionante.
- Está bien- repliqué con furia.
Podía apañármelas con un Benja. Sólo quería quejarme. Sin embargo, antes de marcharme debía encargarme de Barber. Elizabeth, Sussman y yo nos acercamos al ambulancia mientras en la gente de criminalística hablaba con el sargento Pérez Alzamendi. La nariz de Barber asomaba por encima de la bolsa de cadáveres.
- Tío, en serio, tienes que salir de tu cuerpo. Me estás poniendo de los nervios.
El difunto se incorporo lo suficiente para que pudiera verle la cara.
- Es mi cuerpo, maldita sea. Conozco la ley, y la propiedad es cerca del noventa por ciento de ella. En cuanto a ti- dijo al tiempo que sacab un dedo de la bolsa para apuntarme-, no se supone ue estas aqui por nosotros? Para ayudarnos en momentos de necesidad? No es eso lo que haces?
- No, si puedo evitarlo.
- Bien, pues dejame decirte dos palabras: insensibilidad emocional- espeto en tono acusatorio.
Me volvi hacia Sussman con un suspiro.
- Nadie aprecia mi inacpacidad para apreciar su situacion. Te importaria hacerle entrar en razon?
Benja aguardaba junto su auto, cabreado porque no lo habia seguido como perrito faldero.
- Esposito!- grito por encima del techo del auto.
- Amadeo!- chille en respuesta, burlandome de la arraigada costumbre de dirigirse a los compañeros por el apellido. Volvi a mirar a mis abogados-. Nos veremos en mi oficina mas tarde.
Sussman asintio y luego fulmino con la mirada al señor No Estoy Mas Muerto Que Mi Abuela. Elizabeth camino a mi lado hasta el auto de Benja.
- Puedo sentarme al lado del caño?
Le dirigi la sonrisa mas amplia que consegui esbozar.
- Es todo tuyo.
me encantaaaaaaaaaa...
ResponderEliminarmaaaaaaaaaaaaaaaas...
Jajjajaja,como se niega a abandonar su cuerpito.
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